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Llega el Verano

 por Dr. Antonio Redondo Romero

A escasas fechas de la entrada del verano podíamos dar un repaso a los hábitos que se pueden modificar en cada hogar. En estos cambios se van a ver muy implicados los más jóvenes de casa: por un lado van a poder comer de nuevo en familia y a dedicarse más horas a descansar y a recuperar el sueño pendiente; por otro, los horarios se volverán más anárquicos, retrasándose incluso la hora de ir a la cama.

CUIDADO CON LA ALIMENTACIÓN.

El  verano se va a caracterizar por los cambios de horarios, incluyendo la pérdida de alguna comida y el aumento de consumos de golosinas, refrescos y helados.

Es habitual que disminuya el apetito, no siendo necesario recurrir a utilizar vitaminas para 'prepararse para el verano'.

Sería importante iniciar el día con un buen desayuno – lácteos, cereales, fruta- y darle un protagonismo especial a verduras, ensaladas y frutas, que deben ser complementados con pescados, carnes, huevos y pasta.

Se pueden sustituir los platos calientes por otros platos fríos (gazpacho, ...) pero que estén bien equilibrados.

Lavar bien ensaladas, frutas y verduras y tener precaución con la manipulación de los huevos y los alimentos preparados con ellos, podría evitar el riesgo de alguna intoxicación.

LA PIEL Y EL SOL

Hay que tener en cuenta que sólo tenemos una piel para toda la vida, y que esta empieza a “gastarse” desde el día en que nacemos.

La piel de los niños es muy sensible, por lo que debe recibir protección física (sombras, sombrillas, gorras, una camiseta de algodón durante los primeros días de exposición,...) o química: protectores solares con altos factores de protección, que se adaptarán al tipo de piel de cada uno.

El protector se debe aplicar media hora antes de cada exposición al sol, y repetir la aplicación cada dos horas, y tras cada baño. Al salir del agua hay que secarle la piel, porque las gotas de agua pueden actuar como una lupa y producir quemaduras.

Evitar tomar el sol entre las once de la mañana y las cinco de la tarde, ya que la radiación es más intensa durante esas horas; tener en cuenta que aunque el día sea nublado es conveniente aplicarse crema protectora, ya que los rayos atraviesan las nubes.

LA NECESARIA LA ACTIVIDAD FISICA

Durante los meses veraniegos los alumnos suspenden la práctica del deporte elegido y la gimnasia escolar. Por este motivo, y para evitar tanto sedentarismo, hay que intentar compatibilizar los momentos de descanso con la práctica de ejercicio físico, aunque sea de una forma no tan reglada como durante el curso.

La natación será una muy buena opción, y no sólo como entretenimiento; se puede hacer algún cursillo para mejorar la forma de nadar.

Existen otras muchas posibilidades, como los juegos de equipo (fútbol, baloncesto,...) practicados en clubs deportivos o urbanizaciones, o los individuales, como tenis o bicicleta (con casco, coderas y rodilleras, utilizando lugares de paseos seguros).

Como precaución habrá que tener en cuenta la hora en que se practica, y el aporte suficiente de líquido antes, durante y después del ejercicio.

No olvidemos que los meses de verano pueden ser una buena ocasión para poner al día la relación familiar y, en ocasiones, se convertirá en un momento ideal para volver a descubrir puntos de encuentro entre padres e hijos. La inversión bien vale la pena.

Dr. Antonio Redondo Romero

Pediatra. Alicante

Hospital Internacional Medimar

 (www.apepa.net)

 


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