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Juego y adicción

 por A.Castaño

ARTÍCULO INFORMACIÓN
 
-“En casa ya no sabemos que hacer. Se pasa todo el día metido en su habitación entre video-juegos e Internet; cuando no está jugando dice que chatea con sus amigos. ¡Que amigos, si apenas ya sale de casa!; ha repetido curso y dice que lo va a dejar. ¡Con lo listo que es y las notas que sacaba!”.
 
-“Lo hemos intentado todo, pero sabe más que nosotros. Su padre se llevó la torre y no sirve de nada; en otra ocasión le quitamos Internet y gastaba el dinero yendo al cíber o a casa de amigos que no conocemos. No sé de donde saca el dinero,…. sus abuelos o mi bolso…no sé. ¡Estamos hartos!.
 
-“Cada día está más agresivo. No hay manera de sacarlo de su habitación ni para comer. Eso sí, es el último en acostarse. Cuando cree que estoy dormida, veo el resplandor del ordenador en la ventana, así que levantarlo es una lucha y siempre llega tarde a clase.”
 
    Como en las películas, este preámbulo está basado en hechos reales y desde luego no relata un guión cinematográfico, sino una escena que se repite en miles de hogares españoles. Los padres que creyeron ayer que ordenador y video-juegos servirían para que sus hijos aprendieran informática y para que estuvieran entretenidos evitando los riesgos de la calle, encuentran hoy los temidos riesgos en casa. Y es que Internet es mucho más que la calle: Es una puerta abierta a lo mejor y lo peor de los seres humanos.
    Un sistema que utilizan los pederastas para contactar con niños y niñas es fingir que son adolescentes y comunicarse con ellos mediante “chats”  en páginas infantiles y ¿qué decir de los video-juegos?, parece que fue ayer cuando jugábamos al “pong”, -una especie de tenis en blanco y negro con dos rayitas y una pelota cuadrada- y hoy se juega en red con tenistas, futbolistas o matones virtuales de todo el mundo. Hay pocas cosas tan económicas, cómodas y excitantes para los más pequeños, -en ocasiones no tan jóvenes-, de ahí que cada vez con más frecuencia, encuentre en la consulta, que el resto de actividades: las reales, no les susciten apenas interés.
 
     Hace más de quince años que, como psicólogo dedicado al campo de las adicciones, advertí de que este era un riesgo para el futuro, pero incluso a mí me ha sorprendido el presente, no solo por el incremento de chicos y chicas afectados sino por la impunidad con la que gentes sin conciencia pueden invadir nuestros hogares y la vida de nuestros hijos. No obstante y, a pesar de todo, las tecnologías de la información, la comunicación y el ocio son inevitables y cada vez más necesarias, en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida, por tanto sería un error demonizarlas; tampoco podemos convertir a nuestros hijos en “marcianitos” y que sean los únicos de sus clases que no tengan acceso a ordenadores y consolas. Es absurdo abogar por la prohibición, sí por un uso adecuado y exento de riesgos innecesarios.
 
 
   Afortunadamente iniciativas como las de la Asociación de Pediatras de Alicante, de la mano del Dr. José Valdés, siempre preocupado por la salud de nuestros niños y adolescentes y consciente de que ésta no solo es orgánica sino también psicológica y social suponen un cambio esperanzador y la posibilidad de que padres y enseñantes acudan a las (ver nombre de las jornadas) que se efectuarán en el Colegio de Médicos y en las que entre otros profesionales, tendré la oportunidad de exponer pautas educativas que permitan prevenir la aparición

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