Beneficios del Masaje Infantil
El Masaje Infantil es una maravillosa forma de fortalecer los vínculos entre los padres/madres y sus bebés y es una gran ayuda para aliviar los cólicos y otros síntomas de estrés en los niños.
Hablar de Masaje Infantil es hablar de comunicación y encuentro con el bebé/niño. Es mucho más que una técnica; es un momento de relación y nutrición afectiva.
Durante los meses de gestación, el bebé se desarrolla en un ambiente cálido, acogedor, agradable, protector… que le proporciona el cuerpo de su mamá. Al nacer, podemos dar la bienvenida al bebé, arropándole y acogiéndole… Y podemos conseguirlo mediante la estimulación piel-con-piel. Este vínculo se puede establecer con la madre y también con otros adultos: como el padre, los abuelos… La función del padre es básica en la nueva configuración familiar. A través del masaje infantil, el padre tiene la ocasión de encontrar una relación intensa con su bebé desde los inicios.
El objetivo de AIMI (International Association of Infant Massage) es “promover la nutrición afectiva a través del tacto y la comunicación entre los m/padres o cuidadores/as y los niños/as para que éstos sean amados, valorados y respetados en el mundo”. El masaje que se transmite en la IAIM no es terapéutico sino de relación, de contacto y comunicación.
El masaje infantil nos permitirá favorecer un desarrollo global del bebé, ya que proporciona diferentes beneficios:
- A nivel básico o fisiológico: sistema nervioso, hormonal, inmunológico, digestivo (cólicos…), circulatorio, respiratorio, muscular…
- Relajación y liberación de tensión: física y emocional. A veces, el contacto con el bebé, durante el masaje puede provocar el llanto, por diferentes motivos (rechazo al contacto, oportunidad de liberación de tensión…) Es importante saber escuchar y acompañar este llanto, ya que acerca y fortalece la relación y la confianza.
- Favorece el vínculo afectivo con el bebé/niño, creando un marco de confianza, seguridad y aceptación emocional, así como el conocimiento mutuo. Todo ello favorece el desarrollo de niños e individuos más seguros, comunicativos, receptivos y más sanos a nivel físico, psicológico y emocional.
- Desarrollo global del bebé/niño: cuando estimulamos un sentido, estamos estimulando todos los demás. Es recomendable proveer al bebé de los estímulos adecuados a través de sus ojos, oídos y piel (contacto sobre la piel del otro y la piel como límite del cuerpo)
Es importante tener en cuenta varios detalles a la hora de realizar el masaje infantil:
1. Crear un ambiente adecuado: temperatura confortable, música relajante…
2. Elegir el momento adecuado para todos. El adulto debe tener tiempo suficiente, estar relajado, y desear entregarse al bebé durante el rato que durará el masaje. Y el bebé debe estar receptivo y dispuesto a recibir el masaje. Siempre pedimos permiso y dedicamos un momento a escuchar la respuesta del bebé o del niño/a.
3. El masaje debe ser progresivo y gradual. Es importante respetar las señales del bebé que nos dicen si acepta o desea continuar con el masaje (sonríe, mira, mueve sus bracitos y sus piernas…), o si no quiere o ya ha tenido suficiente (respiración rápida, desviación de la mirada, tensión del cuerpo, gemidos...).
Lolita Terol Rivas
Psicopedagoga y Educadora de Masaje Infantil.
Directora del Centro Psicopedagógico ANDARES-Alicante.
(www.centroandares.com)