REFLEXIONES SOBRE DEPORTE E INFANCIA por Mariano Mancheño

Noviembre 2019. Pamplona. 7:30 de la mañana. Bajo a tomar el desayuno antes de la reunión “PEDIATRÍA Y DEPORTE”. Hasta las 9 no hay ponencias. Veo a Pau Gasol y a Carolina Marín. Están invitados por la organización y tienen hoy un turno de intervención . Me planto en su mesa y les digo: Buenos días, ¿puedo? Sonríen asintiendo y digo mirando a Carolina: Me llamo Ana, soy pediatra, he venido al congreso y tengo una hija de 4 años que se llama Carol. Ya sabe ir en bici sin ruedines. Pau Gasol parece que esté de pie, de alto que es. Durante el desayuno, desde su atalaya de campeones del mundo me dicen que cuando un niño se enfada jugando es normal y que no se puede hacer gran cosa durante el berrinche, que las emociones se trabajan fuera del campo. Que mirar en el campo otros partidos o por la tele y comentar las jugadas, las opciones, es una buena idea. EN LA INFANCIA, EL JUEGO ES LAS ESCUELA DE LA VIDA Y UNA OPORTUNIDAD PARA QUE RESPETEN AL ADVERSARIO Y LAS REGLAS DEL JUEGO. Pienso en los padres de mis pacientes, que van a las carreras, regatas, partidos. Son sus mejores fans y los hijos siempre quieren agradarles. Carolina me dice que si los padres les presionan para que ganen se pueden desanimar si no lo logran. Venirse abajo. Nunca es el último partido de su vida. Mejor estar tranquilos, animarlos cuando lo hagan bien pero no decir en ningún caso: ¡No vayas tan despacio! ¡No estés tanto tiempo con la pelota que te la quitarán! Estas frases no valen para nada. Mejor tratar de estar serenos y mostrar que vuestro cariño seguirá intacto gane o pierda. En casa o en el transporte de vuelta, decidles que también Pau Gasol y Carolina Marín han perdido muchos partidos, y eso no ha impedido que seamos campeones. Si se ha equivocado durante el partido, hablad de ello pero en un tono suave: ¿Cómo lo harías ahora si el partido empezara de nuevo? Y si no manifiestan interés en las competiciones, no pasa nada. Ya tienen clases de educación física en el cole. Quizás prefiera jugar con el “Lego” o al ajedrez o ser de la banda de música. Quizás su interés competitivo despierte más adelante.

Carolina se levanta de la mesa y me dice: Encantada Ana, ¿Sabes qué?: yo todavía me acuerdo mucho de mi pediatra en Huelva. Tengo que irme. Nos sonríe y se marcha. Yo también me marcho. le digo adiós a Pau Gasol, que me recuerda: es inútil practicar un deporte que no te gusta. ¡Ah! Y  siempre habla con los padres de tus pacientes de la necesidad de una alimentación saludable.

Voy a los ascensores. Suena la alarma del móvil. Son las 7.30 otra vez y estoy en la cama de mi piso de El Campello. Hoy es viernes y tendré la consulta a tope. Menos mal que he dormido bien. Quizás algún día conozca de verdad a Pau y Carolina. Hasta pronto.

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