Accidentes infantiles en el hogar

por Dr. Antonio Redondo

Los accidentes infantiles se han convertido en un importante fuente de preocupación para los padres por su notable incremento, ya que en la actualidad los niños crecen rodeados de fuentes de peligro, y frecuentemente pasan muchos ratos solos o con escasa vigilancia. El tema es tan serio que sólo los accidentes constituyen la primera causa de mortalidad desde el año de edad hasta los 14, causando así mismo numerosas lesiones de diversa gravedad.

Las investigaciones demuestran que la mayoría de los accidentes infantiles se producen en presencia de los padres, correspondiendo a los 'mayores' la responsabilidad de poner los medios para eliminar los riesgos y explicar a los pequeños, de forma adecuada a cada edad, las precauciones necesarias. Como ellos no tienen conciencia del peligro ¡ téngala usted por ellos!

Durante los primeros cinco primeros años de vida los accidentes se producen fundamentalmente en el hogar, siendo los más frecuentes las caídas y golpes, los cortes, las intoxicaciones, las quemaduras y los ahogamientos. A partir de esa edad suelen ocurrir más en la calle o en la escuela (juegos, práctica deportiva y tráfico).

Hoy nos vamos a limitar a los que se producen en el hogar (bien de los padres u otros familiares o amigos). Si se parte de la premisa de que la mayoría de los accidentes son evitables, las familias deberían adaptar el hogar para hacerlo más seguro y educar a los niños para que aprendan, a medida que crecen, a reconocer y evitar las situaciones de riesgo. Cuanto más pequeño es el niño o la niña, mayor cuidado y atención hay que prestarle, y a medida que va creciendo hay que ir responsabilizándole de su propia seguridad.

Niños de 0-2 años.

  1. Preparar la casa para tener un niño de esta edad que lo querrá explorar todo.
  2. Los juguetes han de reunir todas las condiciones de seguridad.
  3. Adoptar su punto de vista, aunque haya que gatear como ellos para descubrir los riesgos.
  4. Prestarle atención casi permanente.
  5. Hay que enseñarle jugando.
  6. Ayudarle cuando lo necesite, ya que desconoce el peligro.
  7. El ejemplo es la mejor enseñanza. Hay que ser un buen modelo.
  8. Animarle a hacerlo bien le motivará.
  9. Evitar los castigos por hacerlo mal, hay que enseñarle a hacerlo bien.

Algunos cuidados concretos

Controlar la temperatura del agua de la bañera, así como la del biberón.

No dejarlo nunca sólo a la hora de cambiarlo.

Cuando esté acostado colocarlo de lado o boca abajo, si está vigilado.

Evitad cadenas largas, imperdibles, pendientes de aro,...

Los barrotes de la cuna deben estar separados al menos 8 cm.

No utilizar la almohada

Cuidado con los objetos pequeños que se pueda meter en la boca.

Proteger los enchufes.

No debe jugar con las bolsas de plástico o papel.

Productos tóxicos y objetos cortantes siempre lejos de su alcance.

Evitar que  entre en la cocina.

Para cocinar hay que utilizar  los fuegos interiores evitando que sobresalgan los mangos de cacerolas y sartenes.

Atención a los braseros, chimeneas o estufas de butano.

Niños de 2-6 años.

  1. Crear espacios seguros.
  2. Mantener siempre la atención.
  3. Explicar por qué deben seguir las normas.
  4. Jugar con los hijos.
  5. Los juguetes adaptados a su edad y seguros.

Otros cuidados

No poner sillas, macetas o taburetes cerca de las ventanas.

Los productos peligrosos (medicamentos, limpieza, jardinería...) fuera de su alcance.

Cuidado con los instrumentos cortantes o punzantes así como con las herramientas.

No es aconsejable que el niño esté solo durante el baño.

Toda vigilancia es poca cuando se bañe en piscinas, playas...incluso si sabe nadar.

Detrás de la mayoría de los accidentes hay una causa evitable. Para conseguir un hogar seguro, anticípese.

  1. Crear un ambiente seguro para el niño/a, eliminando los riesgos para cada edad.
  2. Ponerse en su lugar; si es necesario recorra su casa 'gateando' como su hijo suele hacer.
  3. Educar y conocer al niño sabiendo sus capacidades y ayudando a desarrollar habilidades que le ayuden a enfrentarse con seguridad ante los riesgos.
  4. No hay que olvidar que los hijos aprenden lo que ven.
  5. No se trata de estar siempre encima del niño, ni de dejarle hacer siempre lo que quiera.
  6. Anteponga siempre la seguridad de su hijo a la estética de su hogar.

Dr. Antonio Redondo

Pediatra . Alicante

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