El calor, la comida y las intoxicaciones

 por Dr. Antonio Redondo
Con la llegada de las altas temperaturas y, de forma especial durante los meses de verano, aumenta el riesgo de padecer una intoxicación al consumir alimentos en mal estado. Este riesgo se incrementa si no se tienen en cuenta ciertas medidas que garanticen una seguridad a la hora de cocinar. Es en ésta época cuando hay que extremar el cuidado de los alimentos, es especial durante la producción, conservación y manipulación de los productos alimenticios.

 

Higiene personal

Es primordial el lavado de manos, que se repetirá tantas veces como sea necesario, y que será más efectivo si se prescinde de anillos, relojes, pulseras,...De forma especial el lavados tras ir al aseo.

Si se tiene alguna herida tiene que estar curada y cubierta: Es conveniente evitar fumar y utilizar ropa limpia que impida la contaminación de los productos.

 

La conservación

El almacenamiento y la refrigeración han de ser adecuados, siendo conveniente descongelar los alimentos dentro de la nevera. Si se tiene prisa y se dejan fuera ha de ser por poco tiempo y antes de prepararlos.
No se puede volver a congelar aquello que ha sido descongelado, así como no mantendrán fuera de la nevera los alimentos que se estropeen.

Hay que proteger debidamente los alimentos de moscas y otros insectos, impedir su contacto con animales domésticos y mantener los insecticidas alejados de los productos alimenticios.

Los huevos siempre se conservarán en el frigorífico, mientras que carnes y pescados han de estar congelados o refrigerados.

No olvidemos que no hay que sobrecargar los frigoríficos ya que esto puede provocar un lento e ineficaz enfriamiento de la comida, con el consiguiente riesgo de contaminación bacteriana.

Las fechas de caducidad e instrucciones de conservación en los productos envasados han de ser siempre respetadas.

La preparación

Las verduras y frutas se lavarán bien, con agua abundante, añadiendo una gota de lejía.

El agua para cocinar debe ser agua potable, evitando el uso de otra procedente de pozos o de origen desconocido.

Si los productos se cocinan correctamente, a temperaturas superiores a 70ºC , los posibles microorganismos serán destruidos por el calor.

Los alimentos cocinados se mantendrán separados de los frescos, para evitar que los primeros pudieran contaminar a los segundos. La comida preparada no se tocará con las manos.

Si una persona que va a cocinar está resfriada, debería usar mascarilla y pañuelos desechables. Tras sonarse la nariz se volverá a lavar las manos.

El consumo

Los alimentos hay que consumirlos tras la cocción para evitar que puedan proliferar gérmenes, y hay que evitar dejarlos a temperatura ambiente (hay que mantenerlos calientes o, si sobra, congelarlos directamente).

Los alimentos cocinados que estén almacenados hay que cocinarlos a más de 70º antes de consumirlos, para evitar riesgos, debiendo actuarse de la misma forma cuando se añaden alimentos frescos a otros sobrantes.

Los platos fríos deben consumirse recién sacados del frigorífico.

Si la leche que se va a tomar no es envasada, hay que ponerla a cocer durante 10 minutos. Es más seguro utilizar leche pasteurizada o uperizada.
Las salsas, mahonesas, cremas y otros productos que contengan huevo deben estar hechos con ovoproductos pasteurizados o sometidos a otros tratamientos térmicos.

Si se consume mahonesa casera, prepárela poco antes de tomarla.

La repostería se servirá tras tenerla en la nevera

 

“mantenga en frío las comidas frías y mantenga caliente las comidas calientes”

 

Dr. Antonio Redondo

Pediatra C.S. Cabo Huertas

ALICANTE

 

Los comentarios están cerrados.