El verano y sus riesgos

por Dr.A.Redondo

El verano es una época ideal para disfrutar, padres e hijos, compartiendo actividades que en otras estaciones del año no se pueden realizar; pasar el día en la playa, subir una montaña, ir de camping, disfrutar del aire libre, nadar en una piscina,...Y todo esto será mucho más satisfactorio si se tienen en cuenta unas mínimas medidas de seguridad, para evitar que se produzca algún accidente que pueda “aguar la fiesta”.

EL SOL

El sol es uno de los peores enemigos de la piel del niño, y más concretamente el de su luz ultravioleta (en forma UV-B y UV-A). La luz ultravioleta UV-B es invisible a nuestros ojos y sus efectos podemos verlos de forma inmediata o pasado un tiempo. Los primeros aparecen horas o días después de la exposición solar  (quemadura solar, bronceado). Los efectos tardíos  pueden aparecer años después de la exposición solar intensa, o por el efecto acumulativo del daño solar si esta exposición solar es repetida (envejecimiento prematuro de la piel, disminución de la respuesta inmunológica cutánea y el cáncer de  piel ).
Para protegerse de sus efectos perjudiciales hay que usar cremas protectoras solares (filtros químicos) con elevado factor de protección, que hay aplicar una media hora antes de la exposición solar, y repetir tantas veces como sea necesario si se esta entrando y saliendo del agua. También hay que evitar la exposición al sol entre las 11:00 y 17:00 horas, y  tener presente el interés de los otros filtros , los físicos, como ropas de textura gruesa, sombreros o sombrillas.

PLAYAS Y PISCINAS

El agua es un medio muy atractivo durante los meses de calor, donde los más jóvenes de la casa pasan mucho tiempo. Es primordial que mientras sean pequeños estén siempre vigilados por adultos y que, aunque sepan nadar, NUNCA LO HAGAN SOLOS. No hay que confiar en los flotadores, ni en los juguetes inflables, ya que pueden darse vuelta o desinflarse en el momento menos pensado. Los manguitos son poco seguros, pues si los pequeños levantan los brazos, se hunden. Por todo ello, un niño debe aprender a nadar cuanto antes.

No hay que dejar que los hijos corran cerca de las piscinas, sobre todo si no están protegidas, para evitar que se caigan en el suelo o al agua, con el consiguiente peligro si no saben nadar. Si saltan al agua, tanto sea al mar como a la piscina, hay que pensar que se pueden golpear la cabeza contra el fondo. Cuando se nada en playa abierta, o se va en barca o colchoneta hinchable, hay que contar con la posibilidad de que el mar arrastre hacia fuera y le dificulte el regreso a la orilla.

PICADURAS DE INSECTOS

Los insectos abundan sobre todo en lugares donde hay estanques o charcas, así como en donde hay animales. En las ciudades, en verano, los que más proliferan son los mosquitos, que suelen ser más activos de noche.

Para prevenir sus picaduras se pueden colocar aparatos repelentes en la habitación donde duermen los hijos. Antes de llevarlos al campo o a lugares en que pueda haber insectos, es aconsejable aplicarles un repelente por todo el cuerpo, especialmente en aquellas zonas que no quedan cubiertas por la ropa.

VIAJAR EN COCHE

Viajar es un placer, del que también se puede disfrutar en familia. Para ello los hijos han de cumplir determinadas normas: Los niños deben viajar siempre en los asientos posteriores, con un cinturón de seguridad adecuado a su tamaño. No llevar nunca a un niño en brazos en el interior de un vehículo, y mucho menos si viaja en el asiento del copiloto, aunque utilice el cinturón de seguridad y dispongan de airbag. Si un niño hasta los 2 años de edad, o con al menos 10 Kg de peso, tiene que viajar en el asiento del copiloto, lo hará en sentido inverso a la conducción (mirando hacia atrás), en silla homologada sujeta, y habiendo anulado el airbag del mismo lado. No hay que llevar a un niño entre el volante y el conductor, aunque sea en un trayecto corto, ni como un juego.

 

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