Intoxicaciones en la infancia. Generalidades

por Dr. Antonio Tosao

Una intoxicación es el conjunto de signos y síntomas provocados por un tóxico, sustancia que al entrar en contacto con el organismo produce, por acción química, un efecto perjudicial.

Cuando los padres se dan cuenta de que el niño ha podido tomar una sustancia tóxica habitualmente consultan de forma rápida con el Centro Nacional de Toxicología (teléfono 91.6520420) o acuden con el niño al Centro de Salud o al Servicio de Urgencias más cercano.

    En los últimos años hemos asistido a un descenso de las consultas por intoxicaciones y esto es debido a la mayor presencia de tapones de seguridad en medicamentos y productos del hogar, a la mejor educación sanitaria de las familias en temas de prevención y al mejor acceso y uso de los Servicios Sanitarios.

    Los grupos de niños más expuestos a una posible intoxicación son los preescolares (niños de 1 a 5 años). Las intoxicaciones en este grupo de niños presentan unas características especiales: son accidentales, se producen habitualmente en el domicilio de los niños, el tóxico es conocido y cuando llegan a Urgencias, los niños no suelen presentar síntomas.

    Las intoxicaciones más frecuentes son las que están causadas por productos tóxicos que habitualmente tenemos en el hogar: medicamentos (55%) y productos domésticos (30%). Otras como la intoxicación por pesticidas, hidrocarburos, monóxido de carbono, plantas del hogar,... son más raras.

    Dentro de los medicamentos, los fármacos más frecuentemente implicados son: los antitérmicos (sobre todo el paracetamol), los anticatarrales y los psicofármacos. La ingesta accidental por paracetamol constituye hoy en día, en nuestro medio, la causa de intoxicación pediátrica más frecuente.

    Los productos del hogar incluyen los cáusticos (lejías caseras, lavavajillas), los cosméticos, los detergentes y los hidrocarburos. Todos ellos pueden ser causa de secuelas importantes, sobre todo los cáusticos.

Ante la sospecha de una intoxicación, la familia debe contactar a la mayor brevedad con el Centro Nacional de Toxicología o bien con Urgencias del Hospital o del Centro de Salud de referencia. Se les pedirá información sobre:

  • sustancia tóxica sospechosa
  • cantidad de tóxico ingerido
  • cuanto tiempo ha transcurrido
  • si hay síntomas: dolor, somnolencia, vómitos, dificultad respiratoria.

    Dependiendo de estos datos, el pediatra decidirá si hay una situación de riesgo para el niño.

    En el caso de que se trate de un proceso potencialmente grave, se procederá a desintoxicar al niño y a valorar el traslado al hospital en el caso de atender al niño en su domicilio o en el Centro de Salud

    En el caso de que no se trate de una intoxicación como tal, sino que el contacto se ha producido con una sustancia no tóxica, nuestra actuación se verá reducida a tranquilizar a la familia y a dar instrucciones para evitar, en lo posible, la repetición de ese tipo de accidentes.

    En todo caso lo más importante es adoptar medidas preventivas, las cuales pretender evitar este tipo de situaciones. Algunas de ellas son:

  • Mantener medicamentos, productos de limpieza y de bricolaje fuera del alcance de los niños y a ser posible que estos tengan tapones de seguridad
  • Poner cierres de seguridad en cajones, armarios y botiquines.
  • Conocer el nombre de las plantas de casa (potencialmente tóxicas)

 

Dr. Antonio Tosao

Pediatra CS Cabo Huertas - Alicante

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