Juguetes seguros

por Dr. Antonio M. Redondo Romero

Los niños aprenden jugando; para ello, en muchas ocasiones, van a ser necesarios los juguetes. Estos deben permitir a niños y niñas desarrollar sus propias facultades y promover el deseo de experimentar; de ahí que aquel juguete que  "facilite mucho las cosas"  va a limitar la inventiva y no va a ser ni creativo, ni educativo.

Es fundamental que los juguetes sean seguros para que, teniendo en cuenta el comportamiento habitual de los niños a cada edad,  no puedan poner en riesgo ni su seguridad, ni su salud o la de otras personas, siempre que se haga un uso racional para el que cada juguete está preparado.

Consejos para elegir juguetes

  1. Cada juguete debe tener una etiqueta en la que se haga constar la edad para la está destinado, y se debe incluir información sobre el modo de empleo y las precauciones a tener en cuenta. En particular hay que buscar las palabras "no tóxico," (nontoxic), "resistente a las llamas" (flame resistant) y "resistente al fuego" (flame retardant).
  2. Elegir juguetes bien hechos y de buena calidad, y que sean fabricados y puestos a la venta por compañías de buena reputación. Generalmente los juguetes de calidad requieren menos reparaciones y son más seguros si se usan debidamente.
  3. Evitar la compra de juguetes que se disparen o tengan que ser lanzados, si no tiene el lugar apropiado para usarlos.
  4. Hay que confirmar la estabilidad cuando se trate de juguetes diseñados para montarse o trepar en ellos.
  5. No compre juguetes que sean demasiado avanzados o complicados para la habilidad de sus hijos, simplemente porque están de moda.
  6. Los “juguetes nuevos” van a ser utilizados durante mucho tiempo; como pueden romperse,  se deberían revisar todos los juguetes, ocasionalmente, para confirmar que no suponen ningún nuevo peligro.
  7. Los mejores juguetes, y los más seguros, no tienen porque ser los que se anuncian por televisión.

Características por edades

Los niños y niñas menores de 1 año de edad juegan y aprenden tocándolo todo y utilizan sus ojos y su boca. Por ello los juguetes no deben tener aristas cortantes, ni ángulos puntiagudos y no pueden estar fabricados con materiales tóxicos, y debe ser fáciles de limpiar o lavar.

Tanto su tamaño, como el de sus partes pequeñas o sueltas, serán lo suficientemente grandes para impedir que los introduzcan en la boca, nariz u oídos, con los consiguientes riesgos. Y hay que pensar no sólo en sus juguetes, sino también con las cosas de su entorno, incluidos los juguetes de sus hermanos mayores. También hay que evitar los juguetes con cordones ante el riesgo de que se puedan enredar en el cuello.

A lo largo del segundo año de la vida son capaces de armar cosas (bloques de madera de distintos colores, formas y tamaños). Puede ser el momento de aprovechar y buscar juguetes con los que se pueda jugar con ellos.

Los juguetes no deben tener partes pequeñas que puedan separarse y despegarse, con el riesgo de ahogamiento.

Todavía hay que evitar juguetes operados con baterías.

Cuando llegan a los 3 ó 4 años de edad ya desarrollan la coordinación motriz fina y comienzan a ser creativos en sus juegos e historias.

Dr. Antonio M. Redondo Romero
Pediatra.
Hospital Internacional Medimar. Alicante

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