La importancia de dormir bien

Con los últimos avances en el estudio del sueño cada vez es más evidente que juega un papel importantísimo en el bienestar de las personas, tanto físico como mental. Desde aquí trataré de convencer de ello a algún adolescente, o cuando menos a sus padres. Y para ello recurriré a argumentos que a ellos les llegan, y que tienen que ver  con lo inmediato en su día a día. Siempre recuerdo que en las campañas antitabaco para adolescentes, son más sensibles a cosas como que  el tabaco amarillea los dientes y causa mal aliento, que al argumento de que el tabaco es altamente cancerígeno a largo plazo.

Veamos qué pasa  en nuestro  organismo mientras dormimos, que no es precisamente poco…y  la repercusión que tiene cada cosa:

-1. Huesos. Aumenta mucho su formación, sobretodo en la pubertad. Así  que nuestras abuelas tenían razón.. ¡Y todos los adolescentes quieren ser más altos y esbeltos!

-2. Músculos.Durante el sueño se recuperan de  su desgaste y de microlesiones . Si hemos dormido bien, al día siguiente nos irá mejor  en Deporte o Educación Física

-3. Pancreas.Se metabolizan los azucares ingeridos durante el día. Se ha demostrado que la mala calidad/cantidad de sueño favorece la tendencia al sobrepeso

-4. Piel.Aumentan los factores de crecimiento en las células, recuperándose de  pequeñas lesiones y manteniendo su elasticidad. Suena bien, ¿Verdad?

-5. Cerebro. Las neuronas “se encogen” para dejar espacio a que otras células eliminen las sustancias tóxicas producidas durante el día. Es el órgano que más energía consume y el peor equipado para desprenderse de ellas. Pero  esto sólo puede hacerlo mientras dormimos…

Podemos decir que durante el día el cuerpo está ocupado en “hacer” cosas, mientras que cuando dormimos puede dedicarse a “cuidarse”.

Dormir  al menos 8 horas, tiene otras ventajas importantísimas para los estudiantes: Mejora la concentración, atención y memoria. Por lo tanto no hay mejor ayuda  ante un  examen que “fijar” todo lo aprendido durmiendo lo suficiente la noche anterior.

La luz  es otro factor importante: Nuestro cerebro está programado para pensar cuando la luz es intensa, y bajar el ritmo cuando va anocheciendo. Así que cuanta menos luz tengamos alrededor desde un rato antes de acostarnos, tanto mejor

Pero normalmente los adolescentes tienen su feudo en su habitación. Están rodeados de todo tipo de dispositivos electrónicos que emiten luz, aparte de ondas electromagnéticas

Las condiciones en que duermen nuestros hijos son al menos tan importantes para su salud como su alimentación o la gestión de su tiempo libre. Por lo tanto, pensemos si no es demasiado arriesgado dejarlas exclusivamente en sus manos.nocivas, especialmente para sus cerebros en formación. Es muy atractivo  estar en la intimidad chateando hasta las tantas, en el PC o whatsapp. Pero esta costumbre, que se ha generalizado ya  incluso  en preadolescentes, es incompatible con un hábito de sueño saludable.

Dra.Mª del Mar Clavera Roger

Pediatra Especialista en Psiquiatría Infantil y de Adolescencia

www.psiquiatrainfantojuvenilalicante.es

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