por Antonio Redondo Romero 

PICADURAS DE MEDUSAS

Las medusas (también conocidas como aguamalas o aguavivas) se encuentran en todos los mares, pero sobre todo en los más cálidos. Por ese motivo, en los últimos años, en algunas costas de nuestro litoral – sobre todo en el Mediterráneo - se está produciendo la llegada de numerosos bancos de medusas, arrastrados por las corrientes marinas; fenómeno natural que no puede ser detenido.
Las medusas  son organismos marinos invertebrados pertenecientes al filo Cnidaria, que tienen un cuerpo transparente con forma de seta, campana o sombrilla y del que nacen multitud de tentáculos, largos y delgados. Tienen unas células urticantes, que contienen en su interior veneno, que lo liberan para defenderse de algún peligro o para capturar presas.
La mayoría de los incidentes ocurren por contacto accidental con las medusas en el baño, al ser pisadas o al intentar cogerlas, sobre todo por los niños. Deben tener precaución especial las personas alérgicas, cardiópatas y los niños pequeños. Las personas que han sufrido una picadura anteriormente pueden estar sensibilizadas, de forma que una segunda picadura puede provocar una reacción más intensa.

SINTOMAS

Las picaduras de las medusas, en general, no suelen ser graves. Provocan a nivel local, un dolor y/o un picor intenso e inmediato, seguida de una inflamación con enrojecimiento y/o la presencia de vesículas pequeñas en la zona del contacto. En ocasiones pueden observarse restos de tentáculos adheridos a la piel.
Menos frecuente es la presencia de náuseas, vómitos y calambres musculares, o la de un cuadro con angustia, agitación, pérdida de apetito, conjuntivitis y en ocasiones dolor de cabeza. Habitualmente los síntomas suelen ceder en pocas horas.
Excepcionalmente, el veneno puede provocar una reacción alérgica grave (shock anafiláctico) o un depresión importante del sistema nervioso central (SNC), convulsiones y pérdida de conciencia.

QUE HACER

Limpiar la zona afectada, usando agua salada, no agua con agua dulce.
No rascar, ni frotar la zona afectada, ni con arena ni con la toalla ni con nada que pueda lesionar más.
Durante 15 minutos aplicar sobre esa zona hielo cubierto con algún paño o toalla.
Si hay algún resto de tentáculo adherido a la piel se debe quitar, pero nunca tocando con las manos, sino con guantes o unas pinzas.
Para aliviar el dolor se puede dar algún analgésico.
Si el dolor es muy intenso o la persona empeora se debe acudir a un centro médico.

PREVENCIÓN, SI HAY MEDUSAS

No tocarlas, ni cogerlas con las manos. Si los quiere ver, hay que hacerlo desde lejos,
En los días que aparecen las medusas hay que evitar los juegos en la orilla de la playa.
Esos días no pasear por la playa en la zona donde rompen las olas y pueden abundar fragmentos de medusa.
Si se decide a sacarlas del agua, hay que hacerlo con precaución y sin tocarlas con los dedos. Recoger con cuidado aquellas que se han quedado en el borde de la playa.
Avisar a otros bañistas que no las toquen incluso si éstas parecen muertas o están fraccionadas.
Cuando las medusas aparecen en las playas la mejor precaución es permanecer fuera del agua.
En la actualidad existe un fotoprotectorque, además de proteger del sol, previene de las picaduras de medusa. Esta crema se debe aplicar sobre la piel seca, unos 30 minutos antes de ir a la playa.

Antonio Redondo Romero
Pediatra. Alicante
Hospital Internacional Medimar

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